Mi casa se llena de música un martes cualquiera
los chicos entran con rostros felices,
me saludan,
me abrazan
y esperan ansiosos
las nuevas melodías
los nuevos juegos
los maravillosos cuentos cantados,
un martes cualquiera
se vuelve un martes único.
Diego en su segunda clases de Estimulación musical
tocando el tambor con el pulso
Diego, marchando!
Después de cantar los diferentes sonidos de animales, había llegado la hora de pintarlos!
Saray y Ana Laura (7 años), formando un pequeño grupo de teclado colectivo.
Que diversión es cuando podemos hacer música juntos.




